Monday, June 26, 2006

Benditos bomberazos...

Volvemos a la sincronicidad de Carl Gustav Jung.

Es concebible que en un universo de posibilidades infinitas se den un número infinito de coincidencias... ocurre. La lotería es una imposibilidad estadística hasta que le toca a uno, y uno es el ganador de la carrera de 300 mil espermatozoides, y etc...

Pero, en serio, ¿cómo es posible que siempre, siempre, cuando llegan trabajos llegan todos juntos? Y no hablo de en la misma semana o con días de diferencia. Hablo de gente que no se comunica en meses, y cuyas urgencias llegan con horas de diferencia. Nunca falla, no sé si tenga alguna razón científica, pero nunca falla.

Así que hoy me la pasé salvando al mundo de la publicidad, al menos por partes. Un desagradable efecto colateral es que hubo que cancelar la necesaria cita de los lunes con la Onlyguana. Pero en fin.

¿Saben algo? La Onlyguana y un servidor cumplimos hoy dieciocho meses de exclusividad compartida. Y, caramba, no importa cuántas veces la vea, siempre me hace sonreír. A veces, las mejores cosas de la vida simplemente pasan.

Ya no quiero hablar de política. Me está produciendo efectos físicos. Tengo la apendicitis fantasma que me da en momentos de tensión extrema y desde hace dos semanas me siento cada mañana con una desmoralización como cuando tenía que ir a trabajar a aquélla agencia de cuyo nombre no quiero acordarme, esa que está a dos puertas del Infierno. Ya. Me rindo. Métanlos a una caja a todos y que se maten entre ellos y que gobierne el que sobreviva. Ya.

Caramba, ¿tres semanas para ir a San Diego?

Eso es.

1 Comments:

Blogger aurangelica said...

Ànimo... espero que te sea leve y que termines pronto. Si en algo puedo ayudar... aquí estoy.

Y felices 18 meses!!!

:*

7:14 AM  

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