Sunday, March 14, 2010

El día D, la semana pasada...

Chamacas y chamacos, aquí va la historia:

No sé si tenga algún simbolismo más allá de la anécdota, pero me enteré de que Alexa ya venía en camino justo durante la entrega del Óscar a efectos especiales.

El doctor dijo que rota la fuente había que esperar unas horas para ingresar al hospital a la mañana siguiente (lo que de paso evitó que la gamborimba y su servidor compartieran cumpleaños, lo que hubiera sido probablemente incómodo...) El caso es que el 8 de marzo a las 7:00 AM, y en completo shock, ingresamos al hospital y nos informaron que la cesárea era necesárea (ya sé que este chiste es tan malo que amarra a los chistecitos en el sótano y los deja morir de hambre, pero ahí estaba, ahí estaba), y en una hora estábamos en el quirófano, la Mejor Esposa del Mundo Mundial en frankensteinesca situación, y un servidor a un lado envuelto en tela de cubrebocas de pies a cabeza. (Años de ver a House y a la banda de E.R. no me habían preparado con las minucias de los atuendos operatorios, es otro boleto). El caso es que se nos presentó todo el equipo: "Hola, soy tal, y soy el pediatra que va a recibir a su hija" What?

Yo estuve todo el tiempo del lado del lienzo en el cuál estaba la cabeza de la esposa... por allá nada más se veía que el doctor pedía bisturí y similares... alguien me preguntó si llevaba cámara para grabar el suceso, a lo que respondí que no, pero en realidad quería decir: ah, claro, seguramente le fascinará en unos años verse comparada con la escena del chestburster de Alien... tuve un leve atisbo de una aspiradora de sangre y el doctor le pidió al anestesista que ayudara a empujar...

Y así nada más, a las 8:15 AM escuchamos llorar a la que por un microsegundo fue el ser humano más joven del planeta.

(No, no tengo idea de qué sentí... el veinte me empezó a caer hasta el día siguiente... o tal vez hasta ahora).

De ahí en adelante todo pasó muy lento y muy rápido... seguí como zombie al pediatra mientras me decía que el Asgard o como se llame había sido de 8.9, y se dedicaba a aspirar, limpiar, medir y manipular al pequeño pedazo de protoplasma... le tomaron la foto con su señora progenitora, y mientras ella era remendada yo iba siguiendo a la flamante heredera rumbo a los cuneros. El pediatra me decía que si aceptaba que el hicieran el tamiz y le aplicaran la vacuna de BSG (supongo que acepté porque asumí que se refería a alguna infección Cylon de BattleStar Galactica), y yo nada más decía que sí a todo. Dejaron a la bolla en el micro para que se aclimatara cuatro horas, y me retacharon a esperar a la mejor esposa del mundo mundial en su camino a recuperación.

Sufrió mucho, la pobre. Y en el hospital siempre hay una enfermera, un doctor o un ordenanza moliendo cada media hora, las 24 horas.

El caso es que al final, como a las 3 de la tarde, hicieron buena la oferta y nos llevaron a Alexa. Y era lo más bonito que ambos habíamos visto en la vida.

(Y no es síndrome de Padre Cuervo... tal vez no sea niña Gerber, pero ví en los cuneros algunos críos que parecían primates sin evolucionar...)

Y pasaron muchas cosas a partir de entonces...

En fin, para no hacerla demasiado larga, aquí estamos, más o menos una semana después de que empezara todo el negocio. Alexa ya empieza a dar muestras de que va a tener un carácter de aquéllos, y nos ha organizado la vida en episodios de cuatro horas de sueño, con una de intervalo en la que se lleva todo el proceso de alimentación-eructo-cambio de pañal-y lo que se ofrezca. Ya fuímos autorizados a su primer baño sin asistencia. Ya somos expertos en fórmula y ya descubrí que se anestesia si le rascan las orejas. Y qué ojos...

En este momento la pequeña gamborimba está durmiendo como piedra y en pose de comercial de pañales. Sería más encantadora si no supiera que en dos horas al segundo va a estar berreando...

El caso es que todo está patas para arriba desde hace una semana... me estoy disculpando con todos los trabajos en lo que logro agarrar ritmo de nuevo, cosas como pediatras y mamelucos de pronto son temas de conversación, y en resumen estoy haciendo veinte mil cosas que jamás pensé que iba a estar haciendo...

Pero ese pequeño pedazo de protoplasma sigue siendo lo más bonito que he visto en la vida.

Pórtense mal, cuídense bien, Nancynismo para todos... saludos a todos y disculpen el Alzheimer general, pero mi cerebro no carbura esta semana.

Próxima semana, quizá ya durmamos más...

Eso es.

1 Comments:

Blogger Ricardo I. said...

Muchas felicidades Axel para ti y tu esposa, tu hija esta preciosa. Te estas dando cuenta o te daras cuenta que Alexa es lo mejor que puedas hacer/tener en la vida. Felicidades nuevamente.

9:03 AM  

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